viernes, 14 de abril de 2017

¿Todo tiene que ver con el sexo?

[DEL CAPITULO "EL SEXO MATA" DE LA SERIE HOUSE]



-En la tienda del hospital House ve a Wilson comprando una caja de bombones-

House: ¡Bombones! ¿Quién es la afortunada?
Wilson: Mi mujer.
House: No, no pregunto para quien son los bombones, quiero saber con quien tienes una aventura.
Wilson: Hay gente que reprime sus sentimientos y los libera en forma de dolor físico. Los humanos sanos, expresan sus sentimientos, como el afecto, haciendo regalos.
House: Los regalos expresan culpa. Cuánto más caros, mayor es la culpa. Eso es una caja de doce dólares. O aún no te has acostado con ella o no era demasiado buena.
Wilson: No todo tiene que ver con el sexo, House.
House: ¿Ah no? ¿Y desde cuando?

-Final del capítulo: House está en su casa cuando suena el timbre, al abrir la puerta se ve a Wilson con una maleta en el suelo. Ambos la miran-




Wilson: ¿Puedo quedarme en tu casa unos días?
House: ¡Qué idiota! ¡Se lo has dicho!
Wilson: Me lo ha dicho ella. Las cosas han ido fatal en casa. Supongo que no pasaba suficiente tiempo con ella. Supongo....Resulta que tienes razón: siempre es el sexo. Ha tenido una aventura.
House: ¿Cervecita?

La primera vez que hice un post sobre este capítulo de "House" vi el lado humano y bondadoso de Wilson y enamorada e inocente como lo era entonces, le quité la razón a House. Idolatraba entonces yo a quien creí era el hombre de mi vida y ciega no veía los que los demás sí. "No todo es sexo" recriminé mentalmente a House.

Ahora soy yo la que quisiera tocar en la puerta de House y decirle al abrirme: "Tenías razón, siempre es el sexo"
Y con suerte, también a mí me invitaba a una cervecita.

jueves, 24 de septiembre de 2015

La vida está sobrevalorada


Hoy, en esas horas de tren en las que se aparte de otras cosas oyes lo que hablan los demás con su móvil, escuché como unas doce veces a un señor de mediana edad que iba llamando por teléfono a amigos, familiares y supongo también a gente del trabajo contándoles que su madre había muerto esa noche a tres de la madrugada. El señor no parecía triste, y siempre después de dar la noticia del fallecimiento proseguía diciendo que la muerte había sido lo mejor que le podía haber ocurrido a su madre pues llevaba mucho tiempo – casi un año decía – muy mal. “ Además ya tenía ochenta y cinco años”, concluía cada vez el señor del tren.

Yo me preguntaba si el señor en cuestión sería uno de esos que así como esas muertes las consideran casi un alivio que mitigan la tristeza, no echaría pestes de todo aquel que estuviera de acuerdo con una ley para la eutanasia o muerte digna.

Y es que son demasiados, incluidos por supuesto los sacerdotes, los que cuando fallecen enfermos terminales, mayores que sufren, personas en estado vegetativo, etc., aceptan y hasta dan gracias a Dios por el óbito, pero que son incapaces de aceptar que haya gente que pida esa misma muerte pero con un poco de ayuda o simplemente que les dejen quitarse la vida ellos mismos. Es demasiada la gente que acepta la muerte natural pero que no admite que pueda morirse de otro modo.

Y si a algunas personas nos parece estupendo que haya gente que quiera vivir hasta que el organismo aguante y nada les decimos y hasta los admiramos y animamos a que no fumen, ni beban, ni practiquen deportes de alto riesgo, ni que coman bollos ni butifarras ¿por qué los que no opinan igual no tienen el mismo respeto? Por qué tienen que tacharnos de egoístas, amorales y a veces alguno que otro hasta de asesinos?

Sus argumentos para desechar cualquier muerte que no sea natural se reducen, lo mires como lo mires, a dos:

Están lo que dicen que es que hay que morir cuando a uno le llegue su hora

¿Cuándo te llegue la hora? Menuda estupidez. Ni que viniéramos al mundo con un carnet con la fecha y hora de nuestra muerte. Qué hora ni qué narices. Uno se muere por conducir borracho, porque te da un infarto, porque la cocaína estaba adulterada, porque tu ex te ha pegado un tiro, etc. Y entonces uno se muere porque el corazón deja de latir.

El otro argumento es el de los creyentes que vienen a decir, de hecho lo dicen, que la muerte la decide sólo Dios. Si alguien muere te sueltan la frasecita: “Ha sido la voluntad de Dios”. ¡Pues vaya con la voluntad de Dios! Parece que a esos miles y miles de personas que sufren y padecen dolores terribles y que van hacia una muerte segura a Dios no le da por hacer nada y los deja olvidados, en cambio yo podría decir – entre otros muchos casos - que hace mes y medio ese Dios tan bondadoso tuvo la voluntad de que muriera de pronto, en menos de una noche, un niño de trece meses precioso todo sonrisas y felicidad llevándose con él la alegría de su joven madre que nunca volverá ya a ser la misma. Si esa es la voluntad de Dios, si es así como se entretiene, mejor que se dedique a jugar al parchís.

martes, 18 de agosto de 2015

He vuelto




Aquí estoy Wilson, esperándote. 

En realidad, fue fingida mi muerte, jamás me fui.

domingo, 30 de agosto de 2009

Todo tiene solución aunque sea con la muerte


El señor que inventó la frasecita: "Todo tiene solución menos la muerte", estará contento allá donde esté. Debería haber hecho una patente. Ahora toda su descendecia sería inmensamente rica. Y es que son cientos los majaderos que la repiten con una seguridad absoluta y se quedan más frescos que una lechuga.

"Todo tiene solución menos la muerte" setencian

Vaya, y los tetrapléjicos sin saberlo. ¿Será un complot contra ellos de parte de las fábricas de sillas de ruedas y productos de automatismos?

Pero nada. Cada vez que comentas algo grave y que te transtorna ahí tienes al listillo de turno con la resabida frase.

O sea que si tu madre padece de alzehimer tiene solución.

Y si tu marido se va con una jovencita monísima de la muerte y te deja más sola que la una tiene solución.

Y si a tu hijo le diagnostican Lupus eritematoso tiene solución.

Y si a tu hermano lo meten en la cárcel tiene solución.

Y si tu sobrina es autista tiene solución

Y así podría seguir hasta el infinito, pero francamente no tengo ganas de comentar cosas tan obvias.

-Que quede claro que no intento comparar situaciones, sólo pretendo imprimir situaciones que no tienen solución sean o no más o menos graves para quien las sufre-

Así que no me toqueis las narices psicólogos de pacotilla. Hay miles de cosas en esta vida que no tienen solución. Ninguna solución. O te conformas o te pegas un tiro. Tú eliges.

Porque yo la frase la he transformado en "Si no encuentras solución, pégate un tiro"



viernes, 31 de julio de 2009

No querías caldo, dos tazas


Como dije he caído desde mi submundo a un mundo paralelo terrible. Busqué una puerta que me alejara, pero no la encontré y antes que dejarme vencer por la desesperación decidí ir en busca de algo positivo pensando que era imposible que todo fuera tan mezquino y tan pavoroso.
Al poco encontré dos personas que me parecieron ser como las de mi submundo, es decir, me parecieron dos buenas personas y chimpún. No os vayáis a creer que en mi submundo todo eran ángeles, santos y monjas. Era un mundo normal.
Siete días ha durado mi alegría y mi evidente inocencia. Los susodichos amigos de la noche al día cambiaron y cual hombre lobo se transformaron. Y la bondad que creí ver se esfumó vaya usted a saber porqué.
Han resultado ser:
- Mentirosos, cosa que desprecio
- Cobardes, cosa que me repele
- Engreídos, cosa que aborrezco
- Fatuos, cosa que me aburre

En fin, han resultado ser como todos los demás que conocí y que en mi submundo eran geniales pero aquí resultaron deplorables. Es decir, resultaron ser Gilipollas.

Perdonad que así me exprese pero no se me ocurre otra cosa. Y “boludo” como sabréis los que me conocéis es un vocablo que me atrae sobremanera, así que no, la guardo para otras personas y otras ocasiones. Estos dos son gilipollas, ni más ni menos. Y como encima a estos apenas llegué a conocerlos y por tanto a quererlos, pues mira, ni me importa, ni me duele, ni me pesa.

Más les valdría a ella que dejara de intentar reconquistar a su ex novio y a él que dejara de intentar que se enamore de él alguien cuyas tendencias sexuales son radicalmente opuestas a las suyas y que menos en chino se lo ha dicho ya de todas las maneras, y se fueran los dos juntitos a algún lugar inhóspito del Himalaya y que se dejaran aconsejar por los monjes que les tuvieran compasión o simplemente se aburrieran.

Y con este dislate de mi última semana me despedido de mis ángeles de colores que volaron conmigo del submundo hasta acá y en nada cambiaron: vosotros.

jueves, 23 de abril de 2009

Un favor para mis otros dos blogs



Nada, que ” Tras la Noche" “Frío en Siberia” no saben cómo pediros perdón y están ahí venga darle vueltas y al final me han dado pena y os lo explico yo:

Pues lo que pasa es que en esa ausencia de esta casa, mientras se quedaba vacía, otra vez el fantasma actuó. Y otra vez yo, Arsénico, me libro de sus diabluras. Bueno no voy a contar los mismo que ya conté en su día en el blog Hace frío en Siberia en un post que titulé "Travesura en Siberia" . Sería contar lo mismo. Si alguien quiere leer, ahí está el enlace. Ah! que quede clarito que aquella vez ya le eché una mano dejándole uno de mis dibujitos. ¡Que me lo devuelva que es mío! No te digo.

Aunque está vez pasó en dos de mis tres blogs. Sólo Arsénico se salva. Ja!

El fantasma tiene predilección por mí por alguna razón. Vamos por mi personalidad arseniconiana. Ni la otra vez me toco la configuración del blog ni ahora tampoco.Así que andaba yo pensando: “ estos chicos se llevan el premio y no me dejan ni una palabrita. ¡Qué raro en ellos!” Y tan raro. Si es que Noche está siempre en las nubes con su bohemia vida que a saber que hace por las noches esa niña

Precisamente por eso, porque os conozco, sabía que no era posible que absolutamente ninguno dejara comentario alguno. Pero tan segura estaba que en "Hace frío en Siberia" no dejabais comentarios de lo triste que se mostraba mi personalidad siberiana allí, que hasta dos días más tardes no me di cuenta y encima por casualidad, mirando el escritorio.

Y es que Siberia es un tanto fatalista y trágica.





Anda, tontaina, pues claro que te comentan. ¿Es que no los conoces? ¿Es que no sabes que ellos no son como los demás? ¿Todavía no has aprendido que ellos están siempre, tanto en los buenos momentos como en los malos?

Sí, así sois y por eso os aprecio y os quiero tanto. Porque no os marcháis egoístamente como otros, que para mi sorpresa, lo han hecho.Ahí estáis como rocas inamovibles aguantando mis momentos más duros, más tristes y desesperados.

Por eso hoy mi personalidad arseniconiana quiere solidarizarse con mis dos otros blogs a los que ese fantasma travieso les ha cambiado la configuración. Y en vez de reírse de ellos y esos comentarios olvidados durante tanto tiempo - desde que volví de casa de amiga Mirela, a la cual me vuelvo ahora mismo por cierto - les doy mi apoyo y mi solidaridad.Animo "Noche eterna" y "Hace frío en Siberia".

Aquí estoy yo para echaros una mano y pedir en vuestro nombre disculpas a todos esos amigos que tenéis y que nunca os olvidaron. Nunca.

Un beso y perdón a todos aquellos que imagino se debieron quedar extrañadísimos de que no se publicaran sus comentarios ni en ese primer post después de la ausencia, ni en el segundo.

Ala, ¿veis que pronto se piden disculpas? ¿Veis que fácil? Se pide perdón y arreglado.

Pero hay que ver que tontos son esos dos blogs, ¡por favor! Siempre tengo que ir echándoles una mano. Se ahogan en un vaso de agua.

Ala, y ahora ya iros a vuestra casita con vuestros poemas y vuestros colores que yo tengo que seguir arreglando cosas de mi submundo.

domingo, 19 de abril de 2009

Hoy empiezo un nuevo submundo



Ayer por la mañana me encontré con Manu después de casi dos meses sin vernos. Estuvimos hablando como siempre hasta que me dio a mí la ventolera de que aquella noche quería algo más que una amistad sincera. Como soy muy mala para este tipo de cosas a no ser que me las digan clarísimamente me acerqué a Sonia que tiene una especie de radar para oír cualquier conversación desde cualquier parte del bar y le pregunté que le parecía a lo que ella contestó.

- Ah, sí nena. Ya lo creo. Pero si se ha invitado a comer a tu casa con una picardía que… ya te digo.
- ¿En serio? Nunca tuvo esas intenciones para conmigo te lo aseguro.
- Tu hazme caso que eres más inocente que un escarabajo – no, no sé que tienen que ver los escarabajos con la inocencia – éste quiere rollito. Lo qué no sé es cómo. Pero chica si quiere algo duradero o que no te mole lo mandas a Córdoba, pero de momento ya sabes que te digo siempre: carpe diem.

Y es verdad que Sonia suelta el famoso dicho, o locución latina para ser exactos, innumerables veces aunque lamentablemente lo traduce a quien le pregunta – que para mi asombro son muchos – de una manera un tanto imprecisa, por no decir nefasta ya que en vez de traducir por “cosecha el día” su traducción es si no recuerdo mal: “vive cada momento de la vida”

Con esta ya confirmación por parte de Sonia vuelvo a mi taburete y mientras Manu pide otra caña me pongo a pensar preocupada: ¿Y si va el tío y se me insinúa mañana? ¿Qué hago yo? ¿Cómo narices le doy calabazas sin parecer grosera? ¿Y si me pongo colorada como un tomate? Seguro que no sé cómo actuar.

- Sonia, vente mañana a comer con nosotros – casi grito cuando caigo en la solución perfecta que es por supuesto: ¡Una carabina! Claro, qué tonta. Una carabina. Como en los años veinte. Como si tuviera quince años y mi padre lo requiriera. Sólo que ni son los años veinte, ni tengo quince años y soy yo la que solicita la presencia de alguien que vigile que un hombre no se pase conmigo.

Y ahora es cuando podéis reíros. Os dejo unos minutos para que lo hagáis a gusto. Pero cuidadito con eso de pensar que soy tonta. Mejor inocente, que a eso ya estoy acostumbrada.

Bueno, el caso es que hoy me levanto sin tanto ánimos como tenía ayer y el Carpe Diem de Sonia hoy lo veo de otra manera. Porque no me apetece un rábano comer con Manu. Pero vamos, nada de nada. Lo que yo quiero es comer con Redz. Prepararle unas codornices con ciruelas y pasas, sacarle el mejor vino, bebernos luego un café acompañado de tarta de fresas. Pero para mi desgracia eso no es posible y es tanta la pena que me entra que decido crearme un submundo. No ése en el que he vivido durante tantos años y que creía totalmente real y del que de vez en cuando me tenían que sacar a tortas.

Éste es otro. Es un submundo nuevo dónde las personas a las que quiero estarán a mi lado y que de malo tendrá frente al anterior el saber a ciencia cierta que es ficticio, que es inventado por mi imaginación fabulosa y que sólo será una quimera dentro de la cruel realidad de esta vida tan amarga. Y todo será ficticio al igual que me inventé a Ángel y a Maribel cuando tenía apenas ocho años y me vine a la ciudad. Unos amigos imaginarios que aliviaban mi soledad. También entonces sabía de su irrealidad para mi pena, pero los necesitaba en aquella habitación mía tan solitaria de una casa solitaria en una ciudad solitaria.

Hoy en mi submundo quimérico ya le he enviado un mensaje de texto a Manu y a Sonia diciéndoles que tengo un compromiso y que otra vez será. Y dentro de unas horas prepararé una mesa con dos platos y descorcharé un buen vino con el que brindaremos por los nuevos tiempos y a su café le pondré un chorrito de Baileys.

Hoy seré feliz.

Hoy comeré con Redz.